domingo, 27 de mayo de 2012

Agua

Llueve. Casi sin parar. Pero anoche el frente frío convirtió a varias zonas de Chile en espacios de caos. El viento se convirtió en azote, en látigo. A las once y poco de la noche, se fue la electricidad en muchas comunas. La nuestra entre ellas. Continuaba lloviendo pero había amainado el viento. En la oscuridad escuchábamos sirenas de los servicios de emergencia. El ulular de los camiones de bomberos y de las ambulancias hundió la noche santiaguina en un concierto de lamentos. Se activaron todas las urgencias. En nuestra radio de baterías escuchábamos palabras que invitaban a la población a mantener la calma, a permanecer en sus hogares o a concurrir a los albergues dispuestos para socorrer a los afectados. Imagino que hay muchso con el miedo tatuado en la piel. Meteo Chile augura otro frente frío para mañana. Es decir, esta lluvia extraña seguirá. Confirmo mi sentir sobre la condición de este país de ser una nación en debate permanente con la ferocidad de la naturaleza. Es un país dramático, de extremos. Como el drama de Shakespeare en La Tempestad. www.soledadenchile.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario